El detergente por un lado, la esponja mojada apoyada en cualquier parte de la mesada, y esa mancha de agua que siempre queda.
Esto junta las dos cosas en una. Apoyás la esponja arriba, apretás con una mano y sale la cantidad justa de jabón.
Es de ABS, no de plástico fino: no se oxida ni se pone opaco con el agua. Y el detalle que nos convenció es que se usa con una sola mano — la otra la tenés ocupada con el plato.